sábado, 25 de octubre de 2014

¿CÓMO NOS AFECTA EL CAMBIO HORARIO?

Dos veces al año, a las dos de la madrugada, en muchos países del hemisferio norte se adelanta o atrasa la hora oficial en sesenta minutos. El motivo no es otro que aprovechar las horas de luz solar y conseguir, de esta manera, un ahorro energético por reducirse la necesidad de iluminación artificial.

La primera vez que hubo un cambio de horario estacional por este motivo fue en Estados Unidos durante la Primera Guerra Mundial y el objetivo fue ahorrar combustible. Sin embargo, el origen de esta idea hay que buscarlo en 1784 cuando Benjamin Franklin propuso algunas medidas para ahorrar energía, entre las que se encontraba reducir el consumo de cera y velas.

El cambio de hora en sí se reguló en muchos países en 1974, a partir de la crisis del petróleo para aprovechar más la luz solar y consumir menos electricidad. En España el cambio de hora está regulado por el Real Decreto en 2002 adoptando la Directiva Europea de 2001. Aunque el decreto se renueva cada cinco años, la Unión Europea ya ha dado carácter indefinido a esta costumbre, alegando ventajas en la agricultura, la hostelería y en el ahorro energético (que podría llegar a un 5%).

En la actualidad, la utilidad de los cambios estacionales de horario para ahorrar energía está discutida entre los expertos. Sin embargo, es una tradición que parece difícil que vaya a ser erradicada aunque se demostrase que no resulta útil.

Cada primavera “perdemos” una hora, que será “recuperada” al cabo de seis meses. En general, este cambio no afecta en absoluto a nuestra salud ni al bienestar, pero parece que para algunas personas no resulta fácil adelantar o atrasar su agenda interior.

Cuando realizamos viajes largos, con cambios de huso horario, también nos podemos ver sometidos a perturbaciones en los ciclos biológicos, a través de lo que se conoce como jet lag.
 
El cambio estacional de hora podría, en teoría, afectar a nuestro organismo de manera parecida al jet lag, en una intensidad proporcional al cambio (en este caso, de tan sólo una hora): en primavera es como si viajásemos hacia el este (“perdemos” una hora), y en otoño como si lo hiciéramos hacia el oeste (“ganamos” una hora). Siempre es más difícil aclimatarse a la “pérdida”, esto es, viajar hacia el este. Así que el cambio de hora en primavera puede ser más notorio que en otoño (como experimentar un jet lag de una hora).


Sin embargo, se considera que salir de noche y acostarse a las 2 de la madrugada los fines de semana puede influir en nuestro organismo como si realizásemos un cambio de horario de dos horas y media, con los consecuentes efectos que sobre los ritmos circadianos (ciclos de alrededor de 24 horas en el que los órganos cumplen sus funciones), mucho más que un cambio de una hora sólo dos veces al año.
Algunos afirman que el cambio de horario en una hora influye negativamente en su humor y estado de ánimo, a su “reloj corporal” y, en general, a su salud. Son personas que refieren cambios en sus patrones de sueño-vigilia y alteraciones transitorias en su bienestar, con la aparición de distimia (estado de ánimo deprimido), somnolencia, astenia, irritabilidad, nerviosismo, cefaleas y dificultades para mantener la atención y la concentración. Incluso hay personas que presentan molestias digestivas.

Diversos estudios han investigado sobre estos cambios debidos a la alteración horaria, y los resultados son divergentes: según algunos, el cambio de horario puede afectar débilmente a la salud, mientras para otros la variación no influye en el equilibrio de las personas.
Uno de estos estudios, publicado en 2008, llegó a encontrar un nexo de unión entre los cambios de horario y la incidencia de infartos de miocardio: parecen haber encontrado que hay un incremento significativo del número de infartos de miocardio en los tres días posteriores al cambio de horario en primavera, mientras encontraron una disminución de los mismos tras el cambio de horario de otoño; los autores interpretaron estos hallazgos como producto de la privación de sueño sobre el sistema cardiovascular.

Otro estudio, éste del 2007, afirmaba que los ritmos circadianos del cuerpo humano pueden tener dificultades de adaptación a los cambios bruscos de horario, afectando a diversos aspectos de la salud. Otros estudios han relacionado el impacto del cambio estacional de hora con el índice de suicidios en hombres, mientras otros han encontrado que no hay relación del cambio horario con los episodios de manía.

En otro estudio se observó una disminución en los accidentes de tráfico tras la “recuperación” de la hora en otoño, mientras otro registró un aumento en los accidentes tras ambos cambios, de primavera y otoño.

Algunos de estos estudios parecen mostrar que pequeños cambios en los ritmos cronobiológicos podrían desestabilizar a individuos especialmente vulnerables, especialmente en mayores de 50 años, que podrían adaptarse al nuevo horario en un plazo de unos tres días. En el lado contrario, parece ser que los niños presentan una más fácil adaptación a los cambios estacionales de horario.


Te damos una serie de consejos para sobrellevar mejor el cambio de horario:

  • El ejercicio físico suave, como paseos o la carrera suave, puede ayudar a “avanzar” el reloj interno, al aumentar la concentración de serotonina y de otros neurotransmisores en el cerebro. 
  • Mantener unos buenos hábitos de sueño todo el año, con horarios regulares a la hora de acostarse y levantarse también ayuda. 
  • Exponerse a una luz brillante (luz solar) durante una o dos horas en los días posteriores al cambio de horario también podría ayudar a sincronizar los ritmos desestabilizados. 
  • Modificar el horario de comidas y evitar la ingesta de cafeína y alcohol. 
  • Melatonina: también se ha sugerido que la ingestión bajo indicación médica de algunas dosis de la hormona melatonina durante unos días podría ayudar a regular los ciclos de sueño y vigilia en las personas sensibles. 
  • Adaptarse al cambio horario desde unos días antes: en las personas especialmente vulnerables se puede aconsejar que, desde una semana antes, se vayan haciendo pequeños cambios graduales y progresivos de diez minutos cada día en el sentido del próximo cambio de horario. 
  • Ajustar la hora en los aparatos médicos: se recomienda a las personas que usen aparatos médicos con relojes internos que supervisen la corrección del cambio de horario en todos ellos. Estos aparatos pueden ser algunos marcapasos, desfibriladores, monitores de ritmo cardíaco, monitores de glucosa, etc... aunque la desincronización de éstos no supondría ningún riesgo para la salud.

viernes, 24 de octubre de 2014

IMPORTANCIA DE UNA ADECUADA HIDRATACIÓN PARA LA SALUD

El agua es esencial para la vida y mantener la hidratación es importante para la salud física y mental. El cuerpo humano está constituido en gran medida por agua, cuyo contenido disminuye con la edad, desde un 75% en los bebés hasta un 60% en las personas adultas.

Para mantener un buen estado de hidratación debemos equilibrar las pérdidas de agua con la que aportan los alimentos y las bebidas. En condiciones normales, perdemos unos 2,5 litros de agua cada día a través del sudor, la respiración, las heces y la orina. Estas pérdidas aumentan en condiciones de calor, alta humedad, con la práctica de actividad física o trabajos intensos y en caso de enfermedad que curse con vómitos, diarrea o fiebre.

El organismo puede llegar a producir unos 250 mL de agua, lo que, junto a lo aportado por los alimentos, podría llegar a casi 1 litro, y debería aportarse el 1,5 restante a partir de bebidas, de las cuales el agua tendría que ser la de elección diaria preferente.

El agua contribuye a mantener las funciones físicas y cognitivas normales, así como a la regulación normal de la temperatura corporal, beneficios que se obtienen con una ingesta de al menos 2 litros de agua al día procedente de cualquier fuente.

La sed es el deseo de beber y responde a un mecanismo fisiológico que puede activarse con pérdidas de tan solo el 2% del peso corporal. La sed y una alimentación saludable son suficientes para mantener un buen estado de hidratación, excepto en niños y mayores, en los que la sensación de sed no está bien regulada.


En determinadas circunstancias como por ejemplo durante la práctica de ejercicio físico, o dietas poco equilibradas con escasez de agua, de frutas y verduras, o por exposición a temperaturas elevadas, se incrementa en riesgo de deshidratación, especialmente en grupos específicos de población, como los niños, las mujeres embarazadas y las personas mayores que tienen las necesidades aumentadas por su situación fisiológica o porque su mecanismo de la sed no se regula bien.

La deshidratación a partir de un 2% del peso corporal puede provocar dolor de cabeza, cansancio y disminución del rendimiento intelectual, como falta de concentración y menor memoria a corto plazo. Según avanza el estado de deshidratación, aumenta el esfuerzo cardiovascular y en casos graves puede poner la vida en peligro.


Las aguas de consumo humano son el agua potable y las aguas de bebida envasadas. De ellas, las segundas, a su vez, pueden ser aguas minerales naturales, aguas de manantial y aguas preparadas.

El agua mineral natural tiene una composición en minerales distinta que adquiere de la naturaleza, la diferencia del resto y que se mantiene constante en el tiempo. Este tipo de agua es pura desde el manantial y no necesita cloro ni ningún tratamiento de desinfección, ni químico ni microbiológico, para su consumo.

El agua mineral es una bebida idónea para satisfacer nuestras necesidades diarias de agua que puede complementarse con el agua potable de red.


Ideas para alcanzar un buen estado de hidratación:

  • Seguir una alimentación saludable rica en productos de origen vegetal como frutas y hortalizas, legumbres, derivados integrales de los cereales...
  • Acompañar las comidas con agua y beber entre 4 y 5 vasos de agua entre horas.
  • Tener siempre agua a mano: en el trabajo, en casa, el colegio y en los momentos de ocio.
  • En el ejercicio, beber agua antes, durante y después.
  • En el embarazo y lactancia asegurar 2,5 y 3 litros de agua al día.
  • Ofrecer agua con regularidad a niños pequeños y personas mayores.
  • En niños y jóvenes, facilitar el acceso al agua y evitar su sustitución sistemática por otras bebidas como zumos o refrescos.
  • El agua mineral es una opción idónea para el agua de bebida diaria.

jueves, 23 de octubre de 2014

SERUMS: LOS MEJORES TRATAMIENTOS PRE-OTOÑO

Son productos cosméticos que se han convertido en imprescindibles para mantener la piel y, también, otras zonas corporales en perfectas condiciones. Se caracterizan por ser superconcentrados, de textura muy ligera, con efectos inmediatos y que aportan plus de confort.

En esta época del año suponen la mejor opción para "borrar" los estragos estivales y preparar a la piel para el cambio de estación.

En sus orígenes se presentaron como soluciones flash o de belleza inmediata, debido principalmente a su efecto tensor, pero poco a poco se han ido enriqueciendo con nuevos ingredientes y propiedades, pasando de ser tratamientos puntuales a convertirse en básicos de belleza.

Se trata de productos que combinan una alta concentración de principios activos con unas texturas muy ligeras (lo que le permite acceder a las capas más profundas de la piel), de ahí que su efecto sea mucho más potente que que cualquier crema.

La aplicación de los serum supone una excelente estrategia de reparación diaria, sobre todo después de la exposición solar, especialmente aquellos que contienen vitamina C, ya que sus propiedades antioxidantes neutralizan el daño de los radicales libres y evitan el fotoenvejecimiento. Tienen una textura muy ligera y resultan muy cómodos de utilizar. Hay que extender el producto por rostro, cuello, escote y manos.

Algunas de las características son las siguientes:
  • Textura líquida, trasparente e inodora
  • Son productos multifuncionales, ya que los efectos que tienen sobre la piel son muchos y variados: fortalecen las defensas cutáneas, aumentan la hidratación, regeneran la epidermis, minimizan las arrugas, elevan el tono, combaten la flacidez, redefinen los rasgos y el óvalo facial.
  • Hay serums para todas las necesidades: antiedad, iluminador, anti-manchas o blanqueador, reparador, efecto lifting o flash inmediato, para pieles maduras...
  • No son exclusivos de la piel del rostro, sino que cada vez hay más opciones de serums adaptadas a las distintas partes del cuerpo. Los serums capilares por ejemplo se están convirtiendo en imprescindibles.
  • Asimismo, hay serum para zonas como las pestañas con ingredientes activos como puede ser el Liftactiv Serum10 ojos y pestañas de Vichy

MODO DE EMPLEO
  1. La incorporación de los serums a la rutina cosmética diaria está indicada a partir de los 25-30 años, aunque se puede recurrir a ellos antes en los casos de las pieles especialmemte secas o desvitalizadas.
  2. El serum se aplica sobre una piel perfectamente limpia y desmaquillada.
  3. El tándem exfoliación-serum es el más recomendable para asegurar que los activos contenidos en los serums actúen eficazmente, sobre todo en los casos de las pieles más desvitalizadas o cuando se utilizan como "curas intensivas".
  4. La cantidad a aplicar depende del producto en concerto, pero por lo general basta con 3-4 gotas, que se extienden suavemente con las puntas de los dedos.
  5. Lo mejor es elegir el serum más adecuado al tipo de piel y a las necesidades concretas. Por ejemplo, el laboratorio Vichy, tiene los siguientes tipos de serum, empezando por aquellas pieles más jóvenes, hasta terminar con las pieles más maduras y secas.
  6. El serum no sustituye a la crema habitual. Si bien en el caso de pieles jóvenes y las grasas o mixtas podría ser suficiente, cuando se trata de pieles maduras o muy secas y deshidratadas es imprescindible utIlizar depsués un producto nutritiVo, para complementar su efecto.
  7. No hay que olvidar que los serum no tienen SPF, así que se deben utilizar siempre con productos que contengan fotoprotección.

Fuente bibliográfica: revista Consejos de tu Farmacéutico. Nº 175. Septiembre 2014

    miércoles, 22 de octubre de 2014

    ¡PREPÁRATE PARA ESTE INVIERNO!

    GRIPES Y RESFRIADOS

    Te proponemos algunas soluciones para intentar combatir los estornudos, los dolores de garganta y demás síntomas de los procesos gripales o resfriados comunes.

    ¿Sabes cuáles son tus aliados?

    ¡Própolis y Equinácea!


    PRÓPOLIS

     

    Es una sustancia resinosa que las abejas obtienen de las yemas de ciertos árboles y que utilizan para taponar herméticamente las paredes de su colmena, protegerla de intrusos y mantenerla libre de virus y bacterias.





    EQUINÁCEA

    Ayuda a reforzar el sistema inmunológico. Contiene polisacáridos, que protegen las células de las agresiones víricas, contiene alquilamidas, que posee propiedades antibacterianas y antifúngicas y otras sustancias de acción antiinflamatoria.


    Además, la equinácea ayuda a aumentar las defensas ayudando a combatir virus y bacterias, disminuyendo tanto los síntomas como la duración de los resfriados comunes.

    El uso de estas dos sustancias es ideal para prevenir. Por ello, se recomienda iniciar la toma antes de la época de resfriados.

    Como productos destacados para estos síntomas os presentamos estos cuatro productos:
     


    lunes, 20 de octubre de 2014

    20 DE OCTUBRE: DÍA MUNDIAL DE LA OSTEOPOROSIS




    El 20 de octubre se celebra el Día Mundial de la Osteoposis.

    La Osteoporosis es una enfermedad del metabolismo del hueso que se caracteriza por la disminución de la masa ósea y deterioro de la arquitectura ósea, que conducen a la fragilidad del hueso con un consecuente incremento del riesgo de fracturas.


    Una de las armas que tenemos para prevenir esta enfermedad es el fortalecimiento óseo en edades tempranas, de esta manera el riesgo de padecer osteoporosis en la adultez se reduce un 50%.

    Si bien los cuidados deberían comenzar en la infancia es imprescindible reforzarlos después de los 50 años.

    La mejor forma de prevención es mantener una alimentación balanceada rica en calcio (la mejor fuente de calcio son los lácteos), realizar actividad física y mantener hábitos de vida sana, estos son los mejores aliados.

    Se presenta con mayor frecuencia en la mujer que en el hombre. Las mujeres se ven especialmente afectadas porque después de la menopausia la producción de estrógenos disminuye por lo cual se altera el metabolismo del calcio en el organismo, por lo tanto se recomienda aumentar la ración díaria de calcio y realizar ejercicios semanalmente.

    La osteoporosis no produce síntomas que avisen del progresivo deterioro de la estructura ósea hasta que ya es muy tarde. Es una enfermedad crónica causada por la disminución de la masa ósea y una alteración de su arquitectura, que provoca una mayor fragilidad en los huesos afectados, por lo cual tienen una mayor tendencia a sufrir fracturas.

    El diagnóstico se realiza a través de una densitometría ósea que mide la densidad del hueso y la evaluación clínica por parte del especialista permitirá saber si esa persona debe seguir un tratamiento o no.

    La osteoporosis se trata básicamente, mediante una dieta adecuada, suplementos de calcio y vitamina D acompañada de actividad física, y medicamentos.

    Por ser fácilmente prevenible, tenemos que hacer todo lo posible para hacerlo.