lunes, 8 de diciembre de 2014

ÁCIDO FÓLICO: UN ARMA CONTRA LA ESPINA BÍFIDA

La espina bífida es una grave malformación de nacimiento que afecta a la médula espinal y que puede provocar importantes secuelas que implican para el recién nacido una merma importante de esperanza y calidad de vida. Tomar ácido fólico antes del embarazo es la mejor arma de prevención.

La espina bífida o mielomeningocele es una malformación congénita que afecta al cierre de la columna vertebral y la médula espinal, lo que hace que el líquido amniótico esté en contacto con el sistema nervioso provocando su deterioro y generando alteraciones del aparato locomotor, urinario o hidrocefalia entre otras consecuencias.

La principal causa de la espina bífida es la deficiencia de ácido fólico en la madre durante los meses previos al embarazo y en los tres meses siguientes, aunque existe un 5% de los casos cuya causa es desconocida. Ya hoy en día se ha comprobado que la espina bífida no tiene un componente hereditario, pero sí se debe a una combinación de factores genéticos y ambientales, principalmente la falta de ácido fólico antes de la concepción como la alteración de su metabolismo por la acción de fármacos u otros elementos.


TIPOS DE ESPINA BÍFIDA

Existen dos tipos de espina bífida:

Espina bífida oculta

Aparece un pequeño defecto o abertura en una o más vértebras. Algunas tienen un lipoma, hoyuelo, vellosidad localizada, mancha oscura o una protuberancia sobre la zona afectada. La médula espinal y los nervios no están alterados.

Muchas personas con espina bífida oculta no saben que la tienen, o sus síntomas no aparecen hasta edades avanzadas. Estos síntomas pueden ser de tres tipos:
  • Neurológicos: debilidad en las extremidades inferiores, atrofia de una pierna o pie, escasa sensibilidad o alteración de los reflejos
  • Genito-urinarios: incontinencia de orina o heces o retención de orina
  • Ortopédicos: deformidad de los pies o diferencias de tamaño

Espina bífida abierta o quística

Es el diagnóstico o tipo más grave. La lesión suele apreciarse claramente como un abultamiento, en forma de quiste, en la zona de la espalda afectada. Se distinguen varios tipos:

  • Meningocele y lipomeningocele: son las formas menos frecuentes. Una o más vértebras presentan una abertura de la que asoma un quiste lleno de líquido cefalorraquídeo que contiene parte de las meninges pero no los nervios espinales. Sus secuelas son menos graves, tanto en las funciones motoras como urinarias. El tratamiento más efectivo para cualquier tipo de espina bífida es el movimiento.
  • Mielomeningocele: es una masa quística formada por la médula espinal, las meninges o las raíces medulares acompañadas de una fusión incompleta de los arcos vertebrales, que se pueden localizar en cualquier sitio a lo largo de la columna vertebral. La columna y el canal medular no se cierran antes del nacimiento, lo cual hace que la médula espinal y las membranas que la recubren protruyan por la espalda del niño. Es la variante más grave y más frecuente.
Aunque no es una enfermedad mortal, produce graves daños neuronales, entre ellos, hidrocefalia y discapacidad motriz e intelectual en el niño. Sus síntomas son parálisis total o parcial de las piernas, con falta de sensibilidad parcial o total y puede haber pérdida del control de la vejiga o los intestinos. La médula espinal que está expuesta es susceptible a infecciones como puede ser la meningitis. Es necesario cerrar quirúrgicamente la abertura en cuanto el bebé nazca para evitar una infección. Aunque ya se ha realizado esta cirugía dentro del útero materno, todavía no es una práctica habitual ya que entraña muchos riesgos. Si bien parece que la incidencia de hidrocefalia y malformación de Chiari asociadas puede ser menor en los bebés operados intraútero, no se ha demostrado que el déficit motor mejore y parece que los que los déficit de tipo genito-urinarios podrían ser peores.


CONSECUENCIAS

En general, cuanto más alta se encuentre la vértebra o vértebras afectadas, más graves serán las consecuencias. Dichas consecuencias pueden incluir:
  • Hidrocefalia: es la acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo (LCR) en el cerebro que ocasiona una presión potencialmente perjudicial en los tejidos del cerebro.
  • Malformación de Chiari o de Arnold-Chiari: cuando el espacio óseo es más pequeño que lo normal, causando que el cerebelo y el tallo cerebral sean empujados hacia abajo dentro del foramen magno y del canal espinal superior.
  • Siringomielia: formación o acumulación de LCR dentro del cordón medular.
  • Dificultades de visualización, memoria y concentración.
  • Alteraciones del aparato locomotor.
  • Debilidad muscular o parálisis, deformidades y disminución o pérdida de la sensibilidad por debajo de la lesión.
  • Trastornos del sistema genito-urinario: alteraciones del control urinario e intestinal que pueden dar lugar a una incontinencia vesical y/o fecal o por el contrario una retención de uno o ambos tipos. 

Otras secuelas físicas que pueden darse:
  • Pubertad precoz
  • Criptorquidia (testículos mal descendidos)
  • Obesidad por escasa movilidad
  • Alergia a materiales de látex, por la exposición a éste material en las frecuentes hospitalizaciones y/o intervenciones quirúrgicas.

CAUSAS Y FACTORES DE RIESGO

Habitualmente la espina bífida proviene de la unión de una predisposición genética y factores ambientales. Entre las causas ambientales podemos señalar:
  • El 98% de los casos se debe a un déficit de folatos en la madre en los momentos previos o inmediatamente posteriores a producirse el embarazo.
  • Tratamiento materno con fármacos: ácido valproico (anticonvulsionante), etetrinato (tratamiento para la psoriasis y el acné), carbamazepina (tratamiento epiléptico) y medicamentos hormonales.
  • Edad materna: madres adolescentes o de más de 35 años.

PREVENCIÓN

La prevención de los defectos del tubo neural es muy fácil en los embarazos planeados. Estas alteraciones aparecen en las tres primeras semanas de gestación, cuando muchas mujeres aún no son conscientes de estar embarazadas. Por ello la prevención debe realizarse antes del embarazo. Esta prevención primaria debe hacerse dentro del control preconcepcional del embarazo:
  • Evitar la ingesta de tóxicos y fármacos teratógenos en el período periconcepcional
  • Dieta equilibrada
  • Aporte de folatos desde el período preconcepcional, al menos tres meses antes de la concepción y hasta doce semanas de la gestación
Tres de cada cuatro malformaciones congénitas del tubo neural podrían evitarse si la madre toma un suplemento de ácido fólico desde 3 a 6 meses antes de producirse el embarazo y durante los tres primeros meses del mismo, ya que es el momento en que el tubo neural se forma. Todas las mujeres que deseen quedar embarazadas deberían tomar un suplemento de ácido fólico al día.



jueves, 27 de noviembre de 2014

27 DE NOVIEMBRE: DÍA DE LA DERMATITIS ATÓPICA


La Dermatitis Atópica es una enfermedad inflamatoria crónica y recurrente de la piel, con origen multifactorial que cursa con periodos de agudización de los síntomas (brote) y periodos de remisión de duración variable, pudiendo llegar a desaparecer temporalmente (interbrote).


Se caracteriza por la presencia de picor intenso, eritema y descamación. En ocasiones también puede cursar con exudación, vesículas y formación de costras.

Es una patología que afecta a ambos sexos por igual y es más frecuente en la edad infantil.

Afecta a alrededor del 10% de los niños, manifestándose en el 70% de los casos antes de que alcancen los 5 años.

Según la edad del paciente, afecta a diferentes zonas del cuerpo:
  • Lactante: cara y superficies de extensión 
  • Infantil: áreas flexurales 
  • Adolescente y adulto: liquenificación en áreas flexurales, manos, muñecas, tobillos pies y cara
La piel atópica suele aperecer en la infancia y se caracteriza por un déficit en la producción de ceramidas. La alteración de los lípidos en la capa córnea tiene como efecto una disminución de la función barrera de la piel que puede provocar inflamación cutánea asociada a picor, enrojecimiento y sequedad.

El consecuente rascado produce heridas que facilitan la sobreinfección provocando un empeoramiento de la inflamación, agravando el eritema, la sequedad y el picor. Se genera así un círculo vicioso que perpetúa el rascado crónico y la inflamación.

Para el tratamiento es necesario la utilización de productos que actúen a distintos niveles:
  • En brote: 
    • Corticoides: alivian la inflamación y el picor 
    • Coadyuvantes dermatológicos: restauran la función barrera. Un ejemplo de estos productos puede ser Nutratopic Rx, un coadyuvante dermatológico en crema. Su uso durante el brote, alivia los síntomas de las pieles atópicas y refuerza la barrera cutánea. Reduce a la mitad el tratamiento con corticoides, inmunomoduladores tópicos o antihistamínicos. 
  • En brote/interbrote: 
    • Anestésicos tópicos: alivian el picor 
    • Emolientes específicos: rompen el círculo de la piel atópica y contienen ceramidas y restauran las características fisiológicas mejorando la función barrera de la piel (protectora y defensiva). Ejemplos de este tipo de tratamiento son los siguientes: 
      • Nutratopic Pro-AMP crema facial con fórmula específica con doble protección activa del sistema de defensa cutáneo. Contiene L-Isoleucina, un aminoácido esencial que incrementa la producción de Péptidos antimicrobianos (AMPs), primera línea de defensa de la piel, reforzando el sistema inmune innato de la misma. Ayuda a combatir los síntomas asociados a la piel atópica como el picor, enrojecimiento, descamación y reactividad, restaurando la barrera cutánea. Su excipiente de estructura lamelar, que mimetiza la piel, mejora la tolerancia y proporciona confort inmediato e hidratación en profundidad. 
      • Nutratopic Pro-AMP crema emoliente: hidrata en profundidad, ayudando a aliviar el picor y la irritación por su contenido en laureth-9 y niacinamida. Restablece el equilibrio de la piel por su capacidad emoliente. Proporciona confort inmediato e hidrata en profundidad. Refuerza la primera línea de defensa de la piel, incrementando la producción de AMPs. Restaura la barrera cutánea.  
      • Nutratopic Pro-AMP loción emoliente: su uso en periodos de interbrote,
        incluso en ausencia de síntomas, garantiza emoliencia y protección. Refuerza la función barrera de la piel, contribuyendo así a retardar el desencadenamiento de un nuevo brote atópico. Contiene ceramidas que restauran la función barrera de estrato córneo, Niacinamida con efecto antiinflamatorio y Policanol con acción antipruriginosa, que ayudan a romper el círculo vicioso de la piel atópica.
         
      • Nutratopic Pro-AMP gel de baño emoliente: el uso de jabones agresivos puede dañar la barrera cutánea y puede convertirse en un factor desencadenante o agravante de un brote. Es un gel de baño con una fórmula específica no agresiva, sin jabón, con propiedades emolientes que garantiza la higiene diaria respetando la función barrera de la piel. Con elevado contenido en aceites hidratantes, refuerza la función barrera e hidrata la piel. 

Éstos son sólo algunos de los ejemplos de productos que se pueden usar en la prevención y tratamiento de la piel atópica. Sin embargo, en nuestra página web puedes encontrar muchos otros que se ajusten a tus necesidades. 
Si aún así tienes alguna pregunta, 
¡no dudes en consultarnos! 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

PAUTAS PARA UNA ALIMENTACIÓN INFANTIL ADECUADA

Sedentarismo, alta ingesta de calorías procedente de grasas y proteínas y bajo nivel de frutas y verduras sitúan a España entre los países europeos con más índice de sobrepeso

Debido a ésto, patologías hasta ahora típicas de adultos están comenzando a aparecer en jóvenes, como son la diabetes tipo 2, el aumento de los triglicéridos, la disminución del colesterol HDL o bueno, así como la hipertensión arterial.

El entorno escolar y familiar debe asumir un papel prioritario en este problema, aunque, según los pediatras, son precisamente estos dos núcleos los que más han influido en las actuales conductas alimentarias de los menores. 

Según las Organización Mundial de la Salud (OMS) habría que mirar a países, como Francia, que han conseguido contener los índices de obesidad y sobrepeso entre la población infantil gracias a la aplicación de políticas que promueven el consumo de verduras y frutas en la escuela, la práctica de ejercicio físico, controlan la publicidad e incrementan los impuestos sobre los alimentos ricos en grasas y azúcares.

Pero, ¿sabemos cuáles son los 7 pecados de la nutrición?


Te lo contamos a continuación:
  1. Abusar del picoteo no nutricional como los frutos secos, chucherías, zumos azucarados...
  2. El déficit de ingesta diaria de verduras y hortalizas.
  3. El consumo insuficiente de fruta.
  4. El abuso de alimentos de alta densidad calórica por su alto nivel de grasas.
  5. La ingesta de hidratos de carbono de absorción rápida como la bollería industrial.
  6. El elevado consumo de alimentos hiperprotéicos.
  7. La falta de ejercicio físico diario.
En primer lugar, es muy importante que los niños duerman lo suficiente. De hecho, los niños y los adolescentes que duermen poco tienen una mayor predisposición a la obesidad. Según un estudio publicado, dormir menos de 10 horas en edad escolar puede activar los genes responsables de la obesidad. Se considera que en edades escolares los niños tendrían que dormir como mínimo 10 horas y los adolescentes 8.

Además, no debemos restarle importancia al desayuno. Ésta es la comida más importante del día y debería cubrir un 25% de las necesidades calóricas diarias. Si no consigue esta energía deberá recurrir a las reservas y eso conlleva a falta de concentración y bajo rendimiento físico e intelectual. 

Un desayuno de alta calidad nutritiva debe incluir:

  • Un lácteo: vaso de leche o yogur o queso fresco
  • Un cereal: pan, galletas, cereales en copos, bizcocho...
  • Una fruta: cualquier tipo de fruta entera o en zumo
  • Un poco de grasa de acompañamiento para el pan: mejor aceite de oliva, aunque también puede ser un poco de mantequilla o margarina
  • Otros acompañamientos: dulces (mermeladas) o no dulces (embutido con poca grasa)
Pero, tampoco nos debemos olvidar de la media mañana. La mayor parte de los problemas de sobrepeso en los niños procede de unos malos hábitos alimentarios. A veces, el estrés y las prisas llevan a recurrir a la comida rápida y a la bollería industrial como parte de la dieta diaria, lo que poco a poco tiende a convertirse en una rutina alimenticia de la que es complicado salir. 

Se deben instaurar unos hábitos saludables, cambiando el tradicional bocadillo de media
mañana, en ocasiones hiperprotéico e hipercalórico, por una pieza de fruta o un producto lácteo. Un zumo de fruta natural integrado en una comida, un desayuno o una merienda puede perfectamente formar parte de una dieta sana. Lo que no es bueno es tomar zumos para la sed, entre horas sean naturales o no. Para la sed lo mejor es el agua. Además, debemos tener en cuenta que tiene mucho más valor nutritivo una fruta en trozos, que su zumo solamente.




Por otra parte, los aperitivos salados entre horas, como las bolsas de patatas fritas, tienen azúcares complejos que se transforman en azúcares simples por el efecto de la saliva, lo cual al final aumenta el riesgo de caries. Durante las comidas, los alimentos dulces son menos perjudiciales porque al haber más saliva y otros alimentos, el azúcar está menos tiempo en contacto con los dientes. Entre horas ocurre lo contrario, y los azúcares contactan más tiempo con las piezas dentales. Además, las comidas hacen subir el pH de la boca (disminuye la acidez), con lo que también disminuye a agresión al esmalte dental.

Y, ¿qué ocurre con las grasas? 

Las grasas o los lípidos son un componente importante de la dieta humana, al proporcionar energía. Son muy importantes en la dieta de los niños, tanto por su aporte calórico como por su función en la prevención de enfermedades crónicas más prevalentes. También son fundamentales para las funciones biológicas, incluidos el crecimiento y el desarrollo, por lo que su consumo es fundamental a lo largo de toda la edad pediátrica. Según el Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría (AEP), para adecuar la cantidad de grasa de la dieta se deben hacer las siguientes recomendaciones prácticas:
  • Eliminar la grasa visible de las carnes
  • Consumir el pollo sin piel
  • Disminuir el consumo de embutidos, utilizando siempre los más magros
  • Valorar recomendar el uso de leche semidesnatada a partir de los 2 años
  • Aumentar el consumo de pescado a 3-4 veces a la semana si es blanco  y al menos a 2 veces a la semana si es azul
  • Utilizar aceites vegetales, especialmente de oliva
  • En caso de comer grasas untables, escoger margarinas, ya que son ricas en grasas poliinsaturadas y actualmente no son fuente de grasas trans o grasas de origen animal
  • Utilizar formas culinarias sencillas: hervido, plancha y horno
  • Los fritos, aunque contribuyen a aumentar el contenido calórico de los alimentos, pueden utilizarse si es con aceite de oliva con una fritura a alta temperatura y de poco tiempo.
Pero en todo este grupo de macronutrientes, ¿cuál nos falta? No nos podemos olvidar de las proteínas.  Pediatras y expertos en nutrición advierten que una ingesta de proteínas superior a la recomendada en los tres primeros años de vida se correlaciona con sobrepeso en el futuro. 

¿Cómo prevenimos todo ésto? ¡Ejercicio!


Aumentar el ejercicio físico y prevenir el picoteo no nutricional son los primeros pasos para prevenir la obesidad. En cuanto a las chucherías, los pediatras insisten en la importancia de que no hay que dárselas a los niños a modo de premio. Las chuches y los zumos comerciales provocan caries y contribuyen a producir obesidad infantil.

Para poner en práctica todo lo dicho, os enseñamos un menú tipo:
  • Desayuno: es muy conveniente desayunar en familia. Puede incluir:
    • Un lácteo suele ser la base: leche, yogur o queso.
    • Pan o cereales: la pequeña tostada o rebanada puede enriquecerse con un chorrito de aceite, una rodajita de tomate, un poco de jamón...
    • Un poco de fruta o zumo natural.
    • Algún día puede haber otros alimentos, tales como huevos, churros, bizcocho...
  • Media mañana: una fruta, un trozo de queso, un bocadillo pequeñito o un yogur. Para beber, lo mejor el agua.
  • Comida: en el plato debe haber tres partes: una para los vegetales, otro para las féculas (arroz, patatas o pasta) o el pan y la tercera para la carne o el pescado. De postre fruta o medio vaso de zumo natural.
  • Merienda: un bocadillo de pan crujiente, pero pequeño. Con queso, embutido, atún... Un vaso de leche o un yogur o una fruta.
  • Cena: debe ser variada, una sopa caliente en invierno o una crema de verduras en verano, un poco de ensalada, pescado o huevo en función de si se comió carne a mediodía y un poco de verdura de guarnición. Antes de irse a la cama el niño puede tomar una ración de leche si le apetece.

Fuente bibliográfica: revista Consejos de tu Farmacéutico. Nº 175. Septiembre 2014

martes, 25 de noviembre de 2014

BRONQUIOLITIS LA AMENAZA DEL INVIERNO

La bronquiolitis aguda es la patología que más ingresos hospitalarios produce en la infancia. Por lo general afecta a los niños menores de dos años, con una edad pico de tres a seis meses. 

Es una enfermedad común y algunas veces grave. La causa más frecuente es el virus sincicial respiratorio (VSR), con actividad típicamente invernal, cuya estación se extiende de septiembre a abril. En España casi el 60% de los niños han desarrollado la infección en el primer año de vida y casi el 80% a los dos años. 


El virus se propaga si se entra en contacto directo con las secreciones de la nariz y la garganta de alguien que tenga la enfermedad. Esto puede suceder cuando otro niño o un adulto que tiene un virus:
  • Tose o estornuda cerca y las diminutas gotitas que lanza al aire luego son inhaladas por el bebé.
  • Toca juguetes u otros objetos que luego son tocados por el bebé.

 FACTORES DE RIESGO

Los factores de riesgo de bronquiolitis abarcan:
  • Estar expuesto al humo del cigarrillo.
  • Ser menor de seis meses.
  • Vivir en condiciones de hacinamiento.
  • Nacer antes de las 37 semanas de gestación.


SÍNTOMAS

La bronquiolitis comienza como una infección leve de las vías respiratorias altas. Al cabo de dos o tres días, el niño presenta más problemas respiratorios, como sibilancias y tos.

Los síntomas abarcan:
  • Piel morada debido a la falta de oxígeno (cianosis): se necesita tratamiento urgente
  • Dificultad respiratoria, que incluye sibilancias y falta de aliento
  • Tos
  • Fatiga
  • Fiebre
  • Los músculos alrededor de las costillas se hunden a medida que el niño trata de inhalar 
  • Las fosas nasales del bebé se ensanchan al respirar
  • Respiración rápida (taquipnea)

MEDIDAS PREVENTIVAS

La mayoría de los casos de bronquiolitis no se pueden prevenir porque los virus causantes de esta enfermedad son comunes en el medio ambiente. La atención cuidadosa al lavado de las manos, sobre todo alrededor de los bebés, puede ayudar a prevenir la diseminación de los virus. Desde la farmacia recomendamos a los padres y cuidadores de los bebés menores de 2 años que establezcan una serie de medidas higiénicas y de carácter preventivo:
  • Lavarse bien las manos.
  • Extremar la limpieza de los objetos que pueden estar en contacto con el bebé.
  • Evitar el contacto físico del bebé con otros menores o familiares enfermos.
  • Utilizar pañuelos desechables.
  • Evitar ambientes cerrados y muy cargados.
  • Evitar exponer a los bebés al humo del tabaco.

Cualquier bebé o niño está expuesto a padecer una bronquiolitis, por lo que advertimos que consulte con el médico inmediatamente o acuda al servicio de emergencias si el niño presenta:
  • Cansancio extremo.
  • Color azuloso en la piel, las uñas o los labios.
  • Comienza a respirar muy rápido.
  • Un resfriado que empeora repentinamente.
  • Dificultad respiratoria.
  • Aleteo nasal o tiraje al tratar de respirar.
  
 Fuente bibliográfica: El periódico de la Farmacia. Nº152. Octubre 2014

sábado, 22 de noviembre de 2014

INTOXICACIÓN POR SETAS

Cada año se producen en España unas 400 intoxicaciones por setas, tres de las cuales acaban causando la muerte. Cataluña, Madrid, Castilla y León y el País Vasco son las regiones que encabezan el ranking en nuestro país. 

No existen normas generales que permitan distinguir las setas comestibles de las tóxicas. La única regla es que no hay reglas, por lo que sólo se deben consumir las que se conozcan perfectamente como comestibles. No vale el color, ni si tiene anillo o no, ni si crecen en troncos o prados. Ante la más mínima duda hay que abstenerse de comerlas. 

Las variedades más peligrosas corresponden los siguientes géneros:
  • Amanita
  • Lepiota
  • Cortinarios
  • Galerina
Aunque, también se producen muertes por Gyromitra y Tricholoma. A la seta a la que se suele atribuir el 90% de los casos mortales es la Amanita phalloides. Si no se pone un tratamiento, desencadena una necrosis hepática fulminante. En seis o diez días la persona muere.



CÓMO ACTUAR ANTE UNA INTOXICACIÓN
  1. En caso de que creamos que hemos podido sufrir una intoxicación, debemos pedir ayuda inmediatamente.
  2. Cuando lo que hayamos comido sea una seta irritante del tubo digestivo, los síntomas aparecen muy pronto, entre los 30 minutos y las 3-4 horas. Es lo que se conoce como periodo de latencia leve, que nunca va más allá de las seis horas. Si aparecen síntomas como malestar en el vientre, náuseas, vómitos, diarreas, retortijones, mareos intensos, visión borrosa o temblores, lo más sencillo es acudir al centro de asistencia más próximo, o, preferiblemente, al servicio de urgencias del hospital local más cercano. Como medida de primeros auxilios se recomienda mantener a los pacientes bien hidratados. A veces, a las dos o tres horas, los pacientes están vomitando. Esto, en general suele ser bueno, porque se expulsa lo ingerido y porque eso indica que no es una toxina de las malas.
  3. En algún caso, los síntomas pueden confundirse con los de una indigestión, así que el especialista se encargará de realizar el diagnóstico diferencial aclaratorio. Siempre afectan al tubo digestivo, al ser el primer órgano que entra en contacto con las setas. 
  4. Las realmente peligrosas no irritan el tubo digestivo directamente, sino que se absorben, circulan por la sangre, llegan a los órganos, entran en las células y comienzan a destruirlas. Cuando ya han muerto bastantes células empiezan los trastornos, pero éstos tardan en manifestarse entre 9-12 horas. Esto es lo realmente peligroso. Así, las intoxicaciones graves tienen un periodo de latencia largo; el intervalo es superior a 6 horas, en gerenal oscila entre las 9 y las 15 horas, aunque en algún caso puede llegar hasta los 10-15 días.
  5. En cuanto al tratamiento ideal, implica rehidratación intensa y precoz (aumenta la emisión de orina), la aspiración digestiva alternada con dosis de carbón activado y catárticos y el uso de determinados fármacos como antídotos

CONSEJOS PARA LA RECOLECCIÓN

  1. Si no conoces la seta no la toques.
  2. No destruyas las setas que desconozcas.
  3. No emplees bolsas de plástico para recolectar las setas. Se te ensuciarán y fermentarán. Lo ideal es la clásica cesta.
  4. No recolectes ni consumas setas que estén cerca de centrales nucleares, carreteras, en jardines públicos, próximas a minas, fundiciones, incineradoras, aeropuertos... El contenido de metales pesados (plomo, mercurio y cadmio) aumenta en estas circunstancias.
  5. No utilices rastrillos para recolectar níscalos.
  6. No recolectes más de lo que seas capaz de consumir.
  7. No hagas caso a los tradicionales métodos de la cucharita de plata, el ajo, el vinagre, la cocción prolongada... Son absolutamente falsos. La única forma de saber si una seta es comestible o no, es conocerla perfectamente.
  8. Comprueba al llegar a casa uno por uno cada uno de los ejemplares y desecha los trozos sueltos.
  9. Consérvalas en la zona de verduras del frigorífico, envueltas en papel de periódico o de aluminio.
Fuente bibliográfica: revista Consejos de tu Farmacéutico. Nº 177. Noviembre.